Estoy hablando de espacios que parecen formar parte de la casa desde siempre, pero que nadie recuerda haber construido.
Hay tres cosas extrañas que se repiten en los testimonios ficticios que inspiraron esta teoría:
Algunas personas aseguran haber encontrado puertas que nunca habían visto antes.
Otras describen habitaciones que parecen más grandes por dentro que el espacio que ocupan desde fuera.
Algunas dicen que, después de entrar, no pueden recordar exactamente qué había dentro.
Pero hay un detalle que me parece todavía más inquietante:
¿Alguna vez contaste las puertas de tu casa y volviste a contarlas al día siguiente?
Quizás no todas las casas tienen el mismo número de habitaciones que recordamos.
Y quizás algunas puertas deberían permanecer cerradas.